Una introducción sobre el significado de la AGI, la situación de los principales desarrolladores chinos de IA y la perspectiva de los responsables políticos de China sobre esta tecnología.
La afirmación de Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, de que la inteligencia artificial general (AGI) ya ha llegado —tras el lanzamiento de Astra, el modelo más reciente de OpenAI— ha avivado el debate sobre si el «Santo Grial» de la IA se ha convertido por fin en realidad.
Mientras China se esfuerza por acortar la brecha con Estados Unidos, las principales empresas chinas de IA manifiestan su ambición de desarrollar la AGI, aun cuando Beijing parece mantener una postura cautelosa frente a este concepto.
A continuación, se ofrece una introducción sobre qué es la AGI, en qué punto se encuentran los principales desarrolladores chinos de IA y cómo perciben esta tecnología los responsables políticos de China.
¿Qué es la AGI?.
No existe una definición única de AGI, aunque, en términos generales, se refiere a sistemas que igualan o superan la inteligencia de nivel humano.
El término, acuñado originalmente en 1997 por el físico estadounidense Mark Gubrud, fue popularizado en la década de 2000 por los informáticos Ben Goertzel —autor del libro *Artificial General Intelligence*— y Shane Legg, cofundador de Google DeepMind.
Los recientes avances en los grandes modelos de lenguaje (LLM) han impulsado nuevos esfuerzos para definirla.
Un artículo muy citado, publicado en diciembre por investigadores —entre ellos Dan Hendrycks, del Center for AI Safety, y Dawn Song, de la Universidad de California en Berkeley—, definió la AGI como una IA capaz de igualar la «versatilidad y competencia de un adulto con buena formación» en diez componentes cognitivos, tales como la lectura y el razonamiento.

