En este momento estás viendo Un estudio revela un gen de «freno» para la enfermedad de Alzheimer

Un estudio revela un gen de «freno» para la enfermedad de Alzheimer

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:China
  • Última modificación de la entrada:mayo 3, 2026

Científicos de Shanghái han identificado un gen de «freno» que podría detener potencialmente la progresión de la enfermedad de Alzheimer, tras la creación del primer mapa funcional del mundo de «interruptores» reguladores en los astrocitos —células que protegen y dan soporte a las neuronas cerebrales—, utilizando una tecnología innovadora.

El gen ya ha sido validado en modelos murinos (ratones), donde alivió significativamente los deterioros cognitivos, acercando el rendimiento a niveles similares a los de los ratones sanos.

El equipo de investigación declaró que el mapa funcional se pondrá a disposición de instituciones de investigación y compañías farmacéuticas de todo el mundo, ayudando a los científicos a identificar genes de «freno» similares para otros trastornos neurológicos, incluidas la enfermedad de Parkinson, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y la depresión.

El estudio, fruto de una colaboración entre investigadores del Centro de Excelencia en Ciencias del Cerebro y Tecnología de la Inteligencia de la Academia de Ciencias de China, el Sexto Hospital del Pueblo de Shanghái y la empresa de biotecnología Genemagic, fue publicado el viernes en el sitio web de la revista *Science*.

Los científicos señalaron que, además de las neuronas, el cerebro contiene un gran número de astrocitos, los cuales ayudan a mantener la función neuronal normal. Sin embargo, en la enfermedad de Alzheimer, estas células pueden volverse disfuncionales y acelerar la muerte neuronal.

Prevenir esta transformación perjudicial depende de identificar los «interruptores» que controlan los astrocitos, conocidos como factores de transcripción. Dado que existen más de 1.000 factores de transcripción en el cuerpo humano, identificar con precisión aquellos que son críticos para la función de los astrocitos ha supuesto un gran desafío.

En el estudio, los investigadores desarrollaron una plataforma de secuenciación de alto rendimiento *in vivo* denominada iGOF-Perturb-seq, la cual permite realizar análisis a gran escala de la función proteica.

Utilizando virus adenoasociados modificados genéticamente para dirigirse específicamente a los astrocitos, el equipo introdujo «paquetes de instrucciones» —que contenían cerca de 1.000 factores de transcripción— en los astrocitos del cerebro de los ratones. Cada paquete portaba un código de barras único.

Posteriormente, los científicos emplearon una tecnología de secuenciación unicelular para analizar simultáneamente cerca de 400.000 astrocitos, vinculando el estado de cada célula con el factor de transcripción específico que esta había recibido.

Este enfoque hizo posible la creación del primer mapa funcional de «interruptores» reguladores en los astrocitos *in vivo*. «Este mapa es como un mapa del tesoro, ya que ayuda a los científicos a identificar rápidamente posibles reguladores maestros capaces de evitar que los astrocitos se vuelvan disfuncionales», afirmó Zhou Haibo, científico principal del estudio. «Identificamos 39 moléculas candidatas y, tras realizar pruebas, descubrimos al «maestro reparador» más potente: el factor de transcripción Ferd3l».

Para validar los hallazgos, los investigadores probaron el gen en ratones que servían como modelo de la enfermedad de Alzheimer humana. Mediante inyección intravenosa, activaron el gen en los astrocitos. Los ratones tratados mostraron una mitigación significativa de los déficits cognitivos, obteniendo resultados muy similares a los de los ratones sanos en las pruebas de reconocimiento de objetos y en los laberintos.

Análisis posteriores revelaron que el Ferd3l ayudó a los astrocitos a restablecer interacciones saludables con las neuronas y la microglía —las principales células inmunitarias del cerebro—, restaurando así el orden y la cooperación en el entorno cerebral, que se encontraba alterado, señaló Zhang Liansheng, primer autor del artículo.

Los investigadores destacaron que la mayoría de las terapias existentes se dirigen a las placas de beta-amiloide, mientras que su estudio se centra en los astrocitos, ofreciendo una estrategia complementaria que podría mejorar los resultados del tratamiento.

En 2025 se lanzó en China un fármaco innovador dirigido a las placas de beta-amiloide. La evidencia clínica respalda la interrupción de la medicación una vez eliminadas las placas, mientras que los pacientes continúan beneficiándose de sus efectos. El fármaco ha sido incluido en programas suplementarios de seguro de salud pública en numerosas ciudades, incluida Beijing.

El equipo señaló que sus hallazgos también establecen un conjunto de posibles dianas farmacológicas para enfermedades neurológicas, el cual podría ampliarse para respaldar el desarrollo de terapias de precisión.

Trasladar esta investigación a aplicaciones prácticas será un objetivo fundamental de los trabajos futuros, concluyó Zhou.