Parker, una startup bien financiada que ofrecía tarjetas de crédito corporativas y servicios bancarios para negocios de comercio electrónico, ha solicitado la bancarrota y, según informes generalizados, ha cerrado sus operaciones.
La startup formó parte de la cohorte de invierno de 2019 de Y Combinator, y su ronda de financiación de Serie A fue liderada por Valar Ventures.
Parker salió de su fase de sigilo (*stealth mode*) en 2023, promocionando un crédito corporativo que, según afirmaba, estaba diseñado específicamente para su uso por parte de empresas de comercio electrónico. En aquel momento, el cofundador y CEO, Yacine Sibous, declaró que el «ingrediente secreto» de la startup residía en un proceso de evaluación crediticia capaz de analizar adecuadamente los flujos de efectivo de los negocios de comercio electrónico.
«Imaginamos la creación de mejores productos financieros para los fundadores de empresas de comercio electrónico, con la misión de aumentar el número de personas financieramente independientes», comentó Sibous.
El sitio web de Parker sigue activo y no hace mención alguna sobre un cierre de operaciones. Por el contrario, un banner situado en la parte superior destaca con orgullo que la compañía ha recaudado más de 200 millones de dólares en financiación total, incluyendo un acuerdo de línea de crédito por valor de 125 millones de dólares.
Sin embargo, múltiples publicaciones en redes sociales afirman que Patriot Bank —el socio emisor de las tarjetas de crédito de Parker— envió un mensaje a sus clientes esta semana confirmando el cierre. Los competidores de Parker parecieron reaccionar rápidamente ante la noticia, publicando sus propios mensajes con el objetivo de atraer a los antiguos clientes de la startup.
Asimismo, los problemas de Parker parecen confirmarse en la solicitud de protección por bancarrota bajo el Capítulo 7 que la empresa presentó el pasado 7 de mayo. Dicha solicitud establece que la compañía posee activos por un valor de entre 50 y 100 millones de dólares, con pasivos que se sitúan en el mismo rango. También indica que Parker tiene entre 100 y 199 acreedores.
El consultor del sector *fintech*, Jason Mikula, afirmó recientemente que Parker había estado inmersa en negociaciones para una posible adquisición; el fracaso de dichas conversaciones habría desembocado, en última instancia, en el cierre abrupto de la startup. Mikula añadió que esta situación «ha dejado a los clientes de pequeñas empresas en una posición difícil» y ha suscitado, además, «interrogantes sobre la supervisión del programa por parte de [sus socios bancarios] Piermont y Patriot».
Parker no respondió de inmediato a un correo electrónico enviado.
El director ejecutivo de la empresa, Sibous, no ha reconocido explícitamente el cierre ni la bancarrota en LinkedIn; de hecho, en una publicación reciente, reiteró la cifra de 200 millones de dólares en financiación y añadió que la compañía había alcanzado los 65 millones de dólares en ingresos. No obstante, también afirmó que, si volviera a empezar, haría algunas cosas de manera diferente, tales como: «Evitar la contratación excesiva, las decisiones reactivas y a los agoreros».

