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Vista del Ford BlueOval Battery Park en construcción en Marshall, Michigan.

Cumbre Xi-Trump: La planta de baterías de Ford y CATL demuestra la necesidad de los fabricantes de automóviles globales de la destreza china

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  • Categoría de la entrada:Resto del Mundo
  • Última modificación de la entrada:mayo 15, 2026

La colaboración con proveedores chinos es «la única forma en que los fabricantes de automóviles internacionales pueden competir con los fabricantes chinos», afirma un analista de Morgan Stanley.

Una planta de baterías para vehículos eléctricos (VE) de Ford Motor en el estado estadounidense de Michigan, que se acerca a su inauguración, ha puesto de relieve la dependencia de las marcas globales respecto a las tecnologías chinas para acelerar su transición hacia los vehículos eléctricos, en el marco de la visita de Estado del presidente de EE.UU., Donald Trump, a Beijing.

Dado que el comercio y la inversión figuran entre los temas principales de la agenda de la cumbre entre Trump y el presidente Xi Jinping, esta instalación de 3.000 millones de dólares —con una capacidad para producir baterías para más de 400.000 vehículos eléctricos al año— ha elevado las expectativas de que se concreten acuerdos similares que permitan a las tecnologías chinas desempeñar un papel vital en la reactivación de las industrias manufactureras de Estados Unidos, otrora prósperas.

Ford y el gigante chino de las baterías para VE, Contemporary Amperex Technology Ltd (CATL), anunciaron el proyecto BlueOval Battery Park Michigan en 2023; sin embargo, el acuerdo suscitó una fuerte oposición por parte de los residentes locales y los legisladores debido a las tensas relaciones entre Estados Unidos y China. CATL, en su calidad de proveedor de tecnología y servicios para el proyecto, participa únicamente en las operaciones de manufactura, mientras que la propiedad total de la instalación recae en Ford.

«La única forma en que los fabricantes de automóviles internacionales pueden competir con los fabricantes chinos es colaborando con los proveedores chinos», declaró en una entrevista Tim Hsiao, director del equipo de investigación sobre automoción y movilidad compartida para la región de la Gran China en Morgan Stanley.

El banco estadounidense pronosticó que los grupos automovilísticos internacionales actuarían para llevar las tecnologías desarrolladas en China a mercados fuera del país asiático lo antes posible, dado que sus rivales chinos están planeando una agresiva expansión internacional para contrarrestar la debilitada demanda en su mercado interno.

Según los analistas, los fabricantes de automóviles y los proveedores del sector en China son considerados la vanguardia de la tecnología de vehículos eléctricos, impulsados ​​tanto por el respaldo gubernamental como por el apetito de los consumidores por la innovación.