Anthropic está retirando un código similar a un programa espía que había implementado para rastrear si los usuarios estaban vinculados a laboratorios de IA chinos.
Un boletín informativo sobre ciberseguridad reveló que la función Claude Code rastreaba y transmitía información de forma encubierta, basándose en la zona horaria del usuario y en posibles conexiones con empresas tecnológicas chinas acusadas de entrenar ilícitamente sus propios modelos utilizando las respuestas de Claude; un empleado de Anthropic calificó la medida como un «experimento».
Este episodio pone de relieve cómo la rivalidad entre Estados Unidos y China está condicionando las decisiones sobre sistemas de IA de gran potencia: aunque la Casa Blanca levantó recientemente la prohibición de acceso extranjero a los modelos avanzados de Anthropic, las empresas que dependen de la IA siguen temiendo la posible activación de un mecanismo de desactivación remota (*kill switch*) por parte de EE.UU. debido a preocupaciones de seguridad nacional. Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, ha abogado por la creación de un foro internacional liderado por Estados Unidos para establecer normas globales de seguridad en materia de IA.

