Las bases de entrenamiento acelerarán el desarrollo de nuevos robots, poniéndolos a prueba en diversos entornos.
China está haciendo todo lo posible para superar a Estados Unidos en la carrera por el desarrollo de robots humanoides avanzados. Su última estrategia: enviar sus robots a un campo de entrenamiento.
Ciudades de todo el país están inaugurando enormes bases de entrenamiento de robótica humanoides, que ponen a prueba a los robots en diversos escenarios y recopilan datos de entrenamiento para ayudar a los fabricantes a acelerar el desarrollo de sus productos.
La mayor de estas instalaciones, ubicada en el distrito Shijingshan de Beijing, abarca una superficie de más de 10.000 metros cuadrados (108.000 pies cuadrados) y generará más de 6 millones de puntos de datos al año, según anunció el gobierno local el jueves.
China y Estados Unidos son los claros pioneros en la emergente industria de la robótica humanoides, cuyo objetivo es crear robots con cuerpos similares a los humanos que puedan sustituir a los trabajadores humanos en diversos entornos, desde fábricas hasta residencias de ancianos.
Las bases de entrenamiento están diseñadas para abordar la actual escasez de datos que frena la industria nacional china, según el comunicado del gobierno local.
El centro de Beijing ofrece 16 escenarios específicos para el entrenamiento de robots, incluyendo entornos que imitan una planta de fabricación, un punto de venta, un centro de atención a personas mayores y una casa inteligente.
Anteriormente, las empresas de robótica recopilaban datos de entrenamiento de forma aislada, lo que resultaba en una calidad inconsistente. La nueva base de entrenamiento permitirá la generación estandarizada de datos a gran escala, ofreciendo datos de alta calidad a menor coste, según el comunicado.

