A pocas semanas de una reunión crucial y con las tensiones tecnológicas en aumento, Beijing aprovecha un foro ministerial del G20 para abogar por la colaboración en esta tecnología emergente.
El ministro de Ciencia y Tecnología de China, Yin Hejun, ha pedido cooperación mundial para gestionar las oportunidades y los riesgos que plantea la inteligencia artificial, en un momento en que Beijing y Washington se enfrentan a nuevas tensiones comerciales y tecnológicas antes de la reunión prevista entre sus líderes a finales de este mes.
Durante su intervención en la reunión ministerial de Innovación del G20 celebrada en Estados Unidos, Yin afirmó que el desarrollo de la IA y otras tecnologías emergentes ha entrado en un periodo de actividad «sin precedentes», en el que conviven oportunidades y desafíos, según un comunicado publicado el miércoles en el sitio web del Ministerio de Ciencia y Tecnología de China.
«Existe una necesidad urgente de que los países colaboren para abordarlos», señaló Yin, según el comunicado. La reunión del G20 se celebró entre el lunes y el martes.
Las declaraciones de Yin se producen en un contexto en el que la IA y otras tecnologías avanzadas se han visto cada vez más envueltas en la rivalidad general entre las dos mayores economías del mundo, mientras Washington evalúa nuevas restricciones que podrían obstaculizar las ambiciones tecnológicas de China.
Estados Unidos ya ha puesto en marcha una serie de medidas que afectan a los productos tecnológicos chinos, incluidas restricciones a drones avanzados, robots e inversores de potencia conectados de fabricación extranjera. En respuesta, Beijing ha endurecido los controles a la exportación de tecnología de drones de doble uso.
Sin embargo, un grupo de analistas de Citi Research dirigido por Yu Xiangrong escribió en una nota de investigación el mes pasado que era «poco probable que el reciente repunte de tensiones alterara sustancialmente las exportaciones de IA de China». Los analistas explicaron que el comercio directo entre Estados Unidos y China en este sector ya estaba «reprimido a nivel agregado, lo que limita el posible impacto directo de nuevas restricciones».
Mientras tanto, Washington está considerando posibles restricciones a los equipos chinos para centros de datos y a los modelos de pesos abiertos (*open-weight models*).

