La reestructuración de una empresa es la maniobra más difícil en el mundo empresarial: invertir fuertemente en el futuro mientras se es evaluado trimestre a trimestre. Intel se encuentra ahora en medio de esta prueba crucial y, por primera vez en años, el sufrimiento comienza a vislumbrarse como progreso.
Para Intel, este desafío recae ahora sobre su nuevo CEO, Lip-Bu Tan, quien ha tomado las riendas para ejecutar la ambiciosa estrategia IDM 2.0 diseñada por su predecesor, Pat Gelsinger. Tan, un tecnólogo legendario y uno de los inversores más respetados de Silicon Valley, se enfrenta a diario a esta paradoja.
El reciente informe financiero del tercer trimestre de 2025 de Intel es un reflejo perfecto de esta compleja historia de dificultades a corto plazo que, por primera vez en mucho tiempo, vislumbra claramente un camino hacia el éxito a largo plazo. Las cifras principales fueron sólidas. Intel superó las expectativas en ingresos, margen bruto y ganancias por acción. Pero, francamente, esa no es la verdadera historia.
Lo realmente importante es que este es el cuarto trimestre consecutivo de mejora en la ejecución, lo que demuestra que la estrategia no es solo un conjunto de diapositivas; es un plan en marcha bajo un liderazgo nuevo y firme. Más importante aún, el informe muestra por qué esta transformación es tan difícil y por qué va por buen camino.
Las «malas noticias» del informe, como un margen bruto a la baja previsto para el cuarto trimestre, no son señal de fracaso. Son el coste necesario, doloroso y profundamente positivo de la inversión.
Ejecución y Credibilidad: Base para una Reconstrucción.
En una transformación, la sencillez es clave. Cuando Pat Gelsinger inició esta transformación, Intel era una empresa que había perdido su credibilidad. Tenía un largo y doloroso historial de incumplimiento de plazos, errores en la implementación de nuevos procesos y la pérdida de su liderazgo en la fabricación frente a TSMC. Antes de que Intel pudiera convencer al mundo de sus ambiciones multimillonarias en el sector de la fabricación de semiconductores, primero tuvo que demostrar que podía cumplir sus promesas trimestre tras trimestre.
El informe del tercer trimestre, bajo el liderazgo de Lip-Bu Tan, demuestra que la recuperación mantiene su impulso crucial. Superar las previsiones de ingresos, margen y BPA por cuarto trimestre consecutivo es la señal más importante que Intel puede enviar. Indica a clientes, socios e inversores que el caos operativo ha terminado y que, bajo su nuevo mando, la empresa se mantiene firme.
La ejecución en el negocio principal —la venta de chips para clientes (CCG) y centros de datos (DCAI)— es el motor que financia toda la revolución. Proporciona el flujo de caja necesario para construir las enormes fábricas multimillonarias que constituyen el núcleo de la nueva estrategia. Sin esta ejecución disciplinada, todo el plan a largo plazo no es más que una fantasía.
La Gran Alianza: Los inversores inteligentes apuestan por Intel.
La validación más contundente de la estrategia de Intel no proviene de sus propios comunicados de prensa; La financiación proviene de su gobierno, sus socios e incluso sus principales rivales. La dilatada trayectoria de Tan como inversor de capital riesgo y conector de la industria se convierte en una gran ventaja. El informe del tercer trimestre se vio impulsado por una serie de importantes inversiones externas que reducen drásticamente el riesgo de toda la reestructuración.
En primer lugar, está el apoyo fundamental del gobierno estadounidense. La financiación que recibe Intel en virtud de la Ley CHIPS y la Ley de Ciencia no es una dádiva; es un pilar de la seguridad nacional. Estados Unidos ha reconocido el profundo riesgo estratégico que supone que el 90% de los chips más avanzados del mundo se fabriquen en un solo lugar: Taiwán.
Intel es la única empresa estadounidense con la capacidad de I+D y fabricación necesaria para romper esa dependencia. El apoyo del gobierno convierte a Intel en un activo estratégico nacional, protegiendo su plan a largo plazo de las turbulencias del mercado a corto plazo.
En segundo lugar, y quizás aún más sorprendente, está el apoyo de sus competidores. Nvidia, la empresa que ha dominado el auge de la IA, es ahora un socio clave. La reciente inversión de Nvidia en Intel, junto con otras como SoftBank, es un enorme voto de confianza.
Sin embargo, la verdadera historia reside en la colaboración estratégica. Nvidia se ha asociado con Intel para crear una nueva generación de productos x86 para la era de la IA y, aún más importante, ha manifestado un gran interés en utilizar los Servicios de Fundición de Intel (IFS). ¿Por qué?. Porque Nvidia necesita una alternativa viable a TSMC. La colaboración entre Nvidia e Intel representa la validación definitiva de la hoja de ruta de fundición de Intel.
Por último, Intel ha monetizado inteligentemente sus activos no estratégicos mediante la escisión de Altera (su división de chips programables) y Mobileye (su unidad de conducción autónoma) en empresas independientes que cotizan en bolsa. Estas acciones son un sello distintivo de la estrategia financiera inteligente de Tan.
Al vender una participación mayoritaria en estas entidades, Intel recaudó miles de millones de dólares para financiar la construcción de la planta principal sin contraer una deuda excesiva, al tiempo que conservaba valiosas alianzas y participaciones.
La oportunidad de la IA para Intel.
El informe del tercer trimestre de Intel muestra que finalmente se está posicionando para aprovechar esta ola desde todos los ángulos posibles. Ya no se trata solo de sus plataformas x86 principales. La oportunidad ahora se extiende a los ASIC especializados, aceleradores como el Gaudi 3 y, lo que es más importante, a sus servicios de fabricación.
Toda empresa que compite por crear un chip de IA personalizado —ya sea Microsoft, Google, Amazon o una nueva startup— necesita a alguien que lo fabrique. Intel está construyendo la fábrica para la fiebre del oro de la IA. Aquí es donde la estrategia de fabricación cobra todo su protagonismo. La actualización del informe sobre su hoja de ruta de procesos es la métrica más importante para el futuro de la empresa.
La noticia de que el ambicioso nodo de proceso 18A de Intel avanza según lo previsto es crucial, ya que esta tecnología volverá a colocar a Intel a la cabeza de TSMC. El hecho de que la Fab 52 en Arizona, donde se fabricará el 18A, esté ahora en pleno funcionamiento y en camino de lanzar los chips Panther Lake al mercado este año es la prueba de la ejecución que los inversores han estado esperando.
Además, la alentadora respuesta inicial a la próxima generación, 14A, demuestra que no se trata de un éxito pasajero. Intel está construyendo una cartera de productos sostenible a largo plazo.
¿Por qué una caída en el margen es una buena noticia?.
Las previsiones de Intel para el cuarto trimestre ilustran con claridad la paradoja de invertir en una empresa en proceso de recuperación. La compañía pronosticó una disminución secuencial de su margen bruto (MB), un hecho que normalmente ahuyentaría a los inversores. Pero ¿por qué Intel está pronosticando a la baja?.
- Priorización estratégica: Las previsiones muestran un aumento en los ingresos de centros de datos (DCAI), pero una disminución en los ingresos de clientes (CCG). Esta es una decisión deliberada. Intel está priorizando su limitada capacidad de obleas para chips de servidor de alto valor y alta rentabilidad sobre componentes de cliente de bajo valor y gama de entrada. Esta es una estrategia comercial inteligente y rentable.
- Lanzamiento de nuevos productos: Las previsiones mencionan los «primeros envíos de Core Ultra 3». El lanzamiento de un producto completamente nuevo con un nuevo proceso siempre es costoso. Los rendimientos iniciales de fabricación son menores y los costos de puesta en marcha son elevados. Una caída temporal en los márgenes debido al lanzamiento de un nuevo producto no es señal de debilidad, sino de progreso.
- Cambios contables: La «desconsolidación de Altera» (venta de una participación mayoritaria) implica que Intel ya no puede contabilizar los ingresos de alto margen de Altera en su balance principal. Se trata de un simple cambio contable, no de un fallo operativo.
Las previsiones para el cuarto trimestre evidencian el coste de la reestructuración. Intel está priorizando estratégicamente sus productos más rentables y asumiendo los costes iniciales del lanzamiento de su próxima generación de chips, precisamente lo que se espera de una empresa en pleno ciclo de inversión.
En resumen.
El informe de Intel para el tercer trimestre de 2025 es uno de los más significativos y positivos de los últimos años, precisamente porque no todo es color de rosa. Demuestra una empresa que opera con disciplina bajo su nueva dirección, proporcionando la estabilidad financiera necesaria para financiar su propio renacimiento. Revela que los inversores más astutos del mundo, desde el gobierno estadounidense hasta su principal rival, Nvidia, apuestan ahora por el éxito de Intel.
La estrategia de Pat Gelsinger era audaz. Sin embargo, una estrategia no sirve de nada sin ejecución y disciplina financiera. Lip-Bu Tan es, sin duda, el líder ideal para esta fase del plan: un operador experimentado y uno de los inversores más respetados del sector. Está aportando un nuevo nivel de disciplina financiera y de colaboración a la empresa.
El informe del tercer trimestre de 2025 de Intel demuestra que la compañía por fin está tomando las decisiones difíciles y, por primera vez en una década, parece que son las correctas.

