El nuevo aspecto vidrioso del iPhone se ha suavizado con el lanzamiento el lunes de la tercera beta para desarrolladores de iOS 26. Esto surge tras las quejas de los usuarios sobre la dificultad de lectura de algunas partes de la interfaz.
En la WWDC 2025 de junio, el gigante tecnológico presentó su nuevo lenguaje de diseño, conocido como Liquid Glass, inspirado en las cualidades ópticas del vidrio en el mundo real, incluyendo su refractación de la luz y su naturaleza translúcida.
Sin embargo, la versión inicial de la primera beta para desarrolladores de iOS 26 y las actualizaciones que la acompañaron para otros dispositivos de Apple aún dejaban margen de mejora en términos de usabilidad, accesibilidad y legibilidad.
El mes pasado, Apple solucionó algunos de los problemas más destacados de Liquid Glass, como la transparencia del Centro de Control, que hacía que los iconos y widgets de la pantalla de inicio del iPhone se transparentaran, creando confusión visual.
Con la actualización del lunes, Apple da un paso más para reducir el aspecto excesivamente vidrioso en varias áreas clave. Si bien la beta 2 solucionó problemas con el Centro de Control, la beta 3 se centra en otras áreas del sistema operativo móvil, como las notificaciones y la navegación en las apps propias de Apple, como Apple Music.
Por ejemplo, la barra de navegación de la app de música en streaming de Apple ya no muestra un ligero brillo en el fondo, y ahora es de un blanco más uniforme.

Las notificaciones también son menos translúcidas, ya que el fondo detrás del texto se oscurece, aumentando el contraste.

Si bien se podría decir que los cambios facilitan la lectura de las funciones, algunos usuarios se quejan de que Apple ha ido demasiado lejos en la dirección opuesta al volver a una estética más parecida a la de «vidrio esmerilado».
Sin embargo, cabe recordar que estas son solo versiones beta para desarrolladores: versiones preliminares del sistema operativo móvil que no estarán finalizadas hasta su lanzamiento público este otoño. El objetivo de las versiones beta es que Apple pueda recopilar comentarios, detectar errores y solucionar problemas antes de su lanzamiento general.
Esto significa que Apple podría seguir ajustando la apariencia de Liquid Glass en las próximas versiones para encontrar el equilibrio perfecto entre el nuevo aspecto cristalino y cada aplicación y pantalla.


