Los reguladores acusan a una de las plataformas de viajes más grandes del mundo de abusar del poder de mercado, y los analistas advierten de un mayor escrutinio del sector.
Los reguladores chinos están investigando a una de las plataformas de viajes más grandes del mundo en una investigación antimonopolio tras las quejas de que había perjudicado a viajeros y operadores turísticos en el creciente mercado turístico chino, según los analistas.
A diferencia de las amplias acciones legales contra empresas tecnológicas y escuelas de refuerzo chinas de hace cinco años, la investigación sobre Trip.com se considera un caso relativamente aislado, aunque podría desencadenar otros, en respuesta a problemas relacionados con las comisiones, la exclusividad y el uso sofisticado de algoritmos de precios.
“Si una plataforma ya no se limita a conectar compradores y vendedores, sino que decide eficazmente cómo funciona una industria, la lógica regulatoria cambia de corregir comportamientos a evitar que la gobernanza del mercado se ‘privatice’”, afirmó Alberto Vettoretti, socio director de la consultora empresarial Dezan Shira & Associates.
“Las acciones actuales se basan principalmente en el cumplimiento normativo y la evidencia, y se centran en empresas y prácticas específicas en lugar de indicar una ofensiva generalizada contra las plataformas”.
El 14 de enero, la Administración Estatal de Regulación del Mercado (SAMR) declaró que Trip.com, operador de su propia plataforma de reservas, así como de Skyscanner, Ctrip, Qunar y Travix, abusó de su posición dominante en el mercado e incurrió en prácticas monopolísticas.
Trip.com se fundó en China como Ctrip en 1999, antes de adquirir otras empresas y cambiar su nombre actual en 2019.

