El caos del 8 de septiembre dejó a cientos de miles de pasajeros varados durante horas en las pistas y terminales de los aeropuertos del Reino Unido.
Un informe preliminar publicado el viernes atribuyó a un fallo de software de un milisegundo de duración la cancelación de más de 2.000 vuelos con origen o destino en el Reino Unido.
NATS (anteriormente conocida como National Air Traffic Services) declaró el viernes que el fallo técnico ocurrido el 8 de septiembre fue la causa del caos en los aeropuertos británicos y más allá, descartando errores humanos, tal como muchos habían especulado en su momento.
La entidad señaló que un defecto de software en el Sistema Nacional del Espacio Aéreo —encargado de asignar códigos para que los controladores aéreos identifiquen los vuelos en el radar— motivó la decisión de cancelar los vuelos. Esta medida afectó a cientos de miles de viajeros.
«Esto ocurrió en el lapso de un milisegundo», indicó el informe.

