Los expertos temen que Silicon Valley se encamine hacia un incidente grave de ciberseguridad. Mientras tanto, las tensiones entre EE.UU. y China obstaculizan las conversaciones sobre la seguridad de la IA.
Una oleada de brechas de seguridad cibernética, denuncias internas y una menor visibilidad sobre la seguridad de los modelos ha desatado una nueva alarma en torno al auge de la inteligencia artificial en EE.UU., provocando llamamientos de algunos expertos para frenar el desarrollo, aun cuando los críticos advierten que tal desaceleración conlleva el riesgo de ceder el liderazgo tecnológico estadounidense a China.
Estas crecientes preocupaciones surgen pocas semanas antes de que el presidente Xi Jinping y el líder estadounidense Donald Trump se reúnan en Washington para una cumbre de gran trascendencia.
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, comunicó esta semana a los empleados, durante una reunión interna de la empresa, que la compañía estaba considerando ralentizar el desarrollo de su IA, según un informe de Bloomberg publicado el viernes.
Es posible que OpenAI coordine esta desaceleración con otros laboratorios líderes en IA, aunque algunas empresas podrían negarse a participar, señaló el informe citando fuentes familiarizadas con el asunto.

