Informes de Reuters y Bloomberg confirman que el “Muskverso” está evaluando un gran desafío: unir SpaceX con xAI (y, como plan alternativo, incluir explorar un crecimiento con Tesla).
Si alguien apostara por armar un “pack” de cohetes, satélites, redes sociales y un chatbot con complejo de protagonista… no sonaría tan descabellado en 2026.
La historia es que esta es una idea, que antes de vivir con la misma mentalidad y teoría conspirativa, aparece en informes serios: hay conversaciones para consolidar el negocio del ecosistema de Elon Musk con una empresa tecnológica similar, justo cuando SpaceX se prepara para dar el salto.
La pista principal: Conversaciones entre SpaceX y xAI antes de una salida a bolsa.
En un informe exclusivo de Reuters, SpaceX y xAI están en conversaciones para una posible fusión antes de una oferta pública inicial (OPI) prevista para finales de 2026. La idea reúne, en una sola estructura, cohesiones, satélites Starlink, la plataforma X y el chatbot Grok.
Reuters también señala lo importante: no hay términos definitivos, ni valores confirmados, ni calendario confirmado.
El detalle “de notaría” que levantó cejas: Nevada y dos entidades nuevas.
Tras el rumor, Reuters encontró documentos corporativos que muestran la creación (el 21 de diciembre de 2026) de dos entidades en Nevada para facilitar una posible transacción. En estos registros, Bret Johnsen aparece como figura clave.
Traducción: no prueba que la fusión se lleve a cabo, pero cabe destacar que el producto está listo.
¿Y Tesla?. La opción «posible, pero más enredada».
Al mismo tiempo, Reuters informó que, según Bloomberg, también se consideró una fusión entre SpaceX y Tesla como alternativa, además del escenario SpaceX-xAI.
El problema es que Tesla cotiza en bolsa, y eso normalmente implica votaciones, valuaciones muy sensibles y potenciales peleas por “quién paga de más”. En un análisis posterior, Reuters lo resumió con claridad: SpaceX–xAI sería más simple de explicar (y ejecutar) que mezclarlo todo con Tesla.

La razón de fondo: centros de datos en el espacio (sí, en serio).
La elección estratégica que aparece y se ve es la misma: Musk lleva tiempo impulsando la idea de que el lugar «más barato» para desplegar IA será el espacio, alimentado por energía solar.
Reuters lo vincula directamente con el interés de SpaceX por centros de datos en órbita, lo que ayudaría a xAI en su camino hacia la potencia informática.
En tierra, xAI también está ampliando infraestructura: Reuters ha descrito el proyecto de supercomputación “Colossus” en Memphis como parte del fuerza para desarrollar modelos.
El músculo financiero ya se está moviendo.
Mientras se discuten fusiones, el dinero está corriendo por su carril:
- xAI anunció que se adjudicó una ronda de financiación Serie E por 20.000 millones de dólares.
- Reuters también informó que Tesla acordó invertir 2.000 millones de dólares en xAI.
- Y Reuters publicó un dato adicional que explica el timing: SpaceX habría generado alrededor de 8.000 millones de dólares en ganancias de entre 15 y 16 millones de dólares el año pasado, en vísperas de una salida a bolsa que, según estimaciones de algunos bancos, podría aumentar el valor de la compañía a 1.500 millones de dólares.
En resumen: no es solo una buena idea; hay un contexto financiero real que impulsa el dominó.
Lo más importante: qué es seguro y qué se desconoce.
Hoy en día, lo «sólido» se basa en: informes de conversaciones, ideas creadas para facilitar una operación y sinergias encontradas entre satélites, datos y modelos de IA.
Lo incierto: la estructura final (si seria solo SpaceX–xAI o algo más grande), el valor del acuerdo, el calendario y, si habrá pare en efectivo para ejecutivos de xAI, es posible que Reuters lo mencione como una opción.
Si todo esto sucede, sería menos «fusión sorpresa» y, más bien, la evolución natural de un ecosistema que ya opera como un conglomerado por costumbre.
Y si no ocurre, igual deja una señal clara: la próxima gran pelea tecnológica no será solo por modelos, sino por energía y cómputo… aunque sea a varios kilómetros sobre la Tierra.

