Las vulnerabilidades en el código que sustenta el 70% de internet permiten tomar el control de servidores sin necesidad de contraseña, lo que ha desencadenado una carrera global para aplicar parches.
Organismos gubernamentales y empresas de todo el mundo desactivaron sus sitios web el miércoles, tras salir a la luz dos fallos críticos que afectan a PHP, un lenguaje de programación que constituye la base de una gran parte de internet.
PHP es el motor que sustenta plataformas populares de diseño web, por lo que estas debilidades afectan potencialmente a una amplia gama de sitios, desde tiendas en línea y medios de comunicación hasta servicios gubernamentales.
Wiz, una de las firmas de seguridad que descubrió los fallos, estima que PHP sustenta cerca del 70% de los sitios web a nivel mundial y señaló que estas vulnerabilidades se encuentran «entre las más graves descubiertas en PHP y, posiblemente, en toda la historia del software».

