Esta tendencia está agravando un problema más amplio de «basura de IA», que difumina la línea entre ficción y realidad, erosionando gradualmente la confianza en el contenido visual.
Los vídeos son sorprendentemente realistas, mostrando a mujeres en bikini realizando entrevistas callejeras y provocando comentarios lascivos. Sin embargo, son completamente falsos, generados por herramientas de IA cada vez más utilizadas para inundar las redes sociales con contenido sexista. Esta basura de IA (contenido producido en masa mediante herramientas de inteligencia artificial baratas que convierten simples indicaciones de texto en imágenes hiperrealistas) con frecuencia eclipsa las publicaciones auténticas y difumina la línea entre ficción y realidad.
Esta tendencia ha generado una industria artesanal de influencers de IA que producen grandes volúmenes de vídeos sexualizados con un mínimo esfuerzo, a menudo impulsados por programas de incentivos de plataformas que recompensan económicamente el contenido viral.
Hordas de vídeos de IA, cargados de humor de vestuario, supuestamente muestran a entrevistadoras con poca ropa en las calles de la India o el Reino Unido, lo que genera preocupación por el daño que este contenido sintético puede suponer para las mujeres.
Los verificadores de datos de la Agence France-Presse rastrearon cientos de vídeos de este tipo en Instagram, muchos en hindi, que supuestamente muestran a entrevistados masculinos lanzando frases ingeniosas misóginas y comentarios sexualizados, a veces incluso agarrándolas, mientras multitudes de hombres miran boquiabiertas o ríen de fondo. Muchos videos acumularon decenas de millones de visualizaciones, y algunos monetizaron aún más esta popularidad promocionando una aplicación de chat para adultos para «hacer nuevas amigas».

