La brecha de seguridad en Hugging Face ocurrida en julio subraya la importancia de poder inspeccionar qué están «pensando» los modelos, según los analistas.
El nuevo modelo de OpenAI, GPT-6 Astra, ofrece menos visibilidad directa sobre su proceso de pensamiento; esta novedad ha suscitado inquietud apenas unas semanas después del incidente de piratería informática en Hugging Face —que obligó a investigar un modelo abierto chino—, según señalan los analistas.
Al anunciar Astra el jueves, OpenAI lo describió como «el modelo más inteligente y alineado del mundo», destacando un «salto significativo en capacidades cibernéticas».
Greg Brockman, presidente de OpenAI, declaró al finalizar la conferencia de prensa sobre el lanzamiento de Astra que el modelo probablemente representa una AGI (Inteligencia Artificial General): una IA capaz de igualar o superar la inteligencia humana.
Sin embargo, OpenAI también indicó que el razonamiento escrito del modelo era «más difícil de supervisar» en comparación con el GPT-5.6 Sol, la generación anterior lanzada en julio.
«Hemos observado que GPT-6 Astra tiene mayor capacidad para controlar su propia CoT (cadena de pensamiento) que GPT-5.6 Sol, y es menos propenso a incluir información comprometedora en dicha cadena», afirmó OpenAI, refiriéndose a los pasos de razonamiento intermedios que genera una IA al resolver una tarea.
Este cambio en la visibilidad se debe a una técnica conocida como «profundidad recurrente» o *transformers* en bucle, la cual reutiliza partes de una red neuronal. Como resultado, el modelo procesa la lógica compleja dentro de bucles matemáticos ocultos en lugar de hacerlo mediante texto legible paso a paso, según informó *The Information* el martes, antes del lanzamiento.

