La automatización de la investigación en IA se ha convertido en un campo de batalla, aunque las empresas estadounidenses llevan ventaja inicial gracias a un acceso superior a recursos informáticos.
Investigadores de las principales universidades y gigantes tecnológicos de China están centrando su atención en un nuevo frente crucial de la carrera de la IA frente a Estados Unidos: el desarrollo de sistemas capaces de crear versiones mejoradas de sí mismos sin intervención humana.
En un artículo conjunto publicado el jueves, investigadores de ByteDance, la Universidad de Tsinghua y el Laboratorio de Inteligencia Artificial de Shanghái, entre otros, presentaron una hoja de ruta de cinco etapas para la automejora recursiva (RSI, por sus siglas en inglés).
El estudio, titulado «La última IA creada por humanos: hacia una auténtica automejora recursiva», destaca el creciente interés del sector por automatizar el ciclo de vida —que requiere una gran intensidad de trabajo— de entrenamiento, evaluación y ajuste fino de los modelos de IA.

