Si la expansión tecnológica de Beijing termina perjudicando a las economías locales, los socios de la ASEAN pronto se preguntarán a quién beneficia realmente dicha prosperidad
Las empresas tecnológicas de China se enfrentan a una pregunta que ninguna estrategia de precios puede responder: ¿qué impacto tendrá su éxito en sus socios comerciales?.
En Europa, esa cuestión ha adquirido urgencia política. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advierte sobre un «segundo choque de China», vinculando los persistentes desequilibrios comerciales con la erosión de la base industrial europea. La disputa en Europa conlleva una advertencia más amplia: los productos asequibles pueden coexistir con una profunda inquietud ante la pérdida de capacidad productiva.
Si el *dumping* industrial es la acusación que China afronta en Europa, las empresas chinas deben evitar que el «*dumping* tecnológico» se convierta en la acusación a la que deban enfrentarse en el Sudeste Asiático.

