El fabricante de chips Wolfspeed anunció el lunes que salió del Capítulo 11 de la ley de bancarrota tras reducir su deuda total en casi un 70% y disminuir los gastos anuales por intereses en efectivo en aproximadamente un 60%.
La compañía afirmó contar con suficiente liquidez para continuar suministrando chips de carburo de silicio a sus clientes.
Wolfspeed se acogió al Capítulo 11 a finales de junio ante el Tribunal de Quiebras de EE.UU. para el Distrito Sur de Texas, tras manifestar dudas sobre la continuidad de la empresa en mayo, citando la creciente incertidumbre económica derivada de los cambios en las políticas comerciales estadounidenses y el debilitamiento de la demanda, que generaron dificultades financieras.
El lunes, la compañía también incorporó a cinco nuevos directores a su junta directiva, entre ellos Mike Bokan, quien hasta hace poco era vicepresidente sénior de ventas mundiales de Micron y Eric Musser, quien se jubilará este año como presidente de Corning Inc. Wolfspeed fabrica chips basados en carburo de silicio, que son más eficientes energéticamente y se utilizan en aplicaciones de alta conversión de potencia, como vehículos eléctricos, inversores solares y sistemas de energía industriales.

