El aumento de la tensión pone de relieve la complejidad de resolver la disputa entre ambas partes sobre el control del fabricante de chips holandés.
Se ha desatado un intenso intercambio de palabras entre el fabricante de chips holandés Nexperia y su propietario chino, Wingtech Technology, después de que China y la Unión Europea indicaran que su disputa debería resolverse a nivel corporativo.
Wingtech acusó a la sede central de Nexperia de ser poco sincera después de que la sede central holandesa publicara una carta en la que se afirmaba que la unidad china del fabricante de chips no había respondido a las solicitudes de diálogo.
El aumento de las tensiones pone de relieve la complejidad de resolver la disputa entre ambas partes sobre el control de Nexperia, que amenaza con interrumpir las cadenas globales de suministro de automóviles.
También se ha especulado con la posibilidad de que las operaciones de Nexperia se dividan en dos: una centrada en la fábrica de la unidad china en Dongguan, en la provincia sureña de Guangdong, y la otra en la sede central del fabricante de chips en Nimega, la ciudad más grande de Güeldres, la provincia más grande de los Países Bajos.
Wingtech, que cotiza en Shanghái, exigió la restauración de su control legítimo y sus derechos como accionista en Nexperia, según un comunicado publicado el viernes en chino e inglés.
Recuperar el control de Nexperia marca la base y el requisito previo para resolver la crisis actual en la cadena global de suministro de semiconductores, declaró Wingtech. También alegó que la sede central de Nexperia intentaba crear una cadena de suministro deschinaizada que privaría permanentemente a Wingtech de sus derechos como accionista.


