Las vastas economías de escala, las cadenas de suministro estrechamente integradas y el control de China sobre materiales clave otorgan a los fabricantes chinos de vehículos eléctricos una ventaja sistémica.
BYD, de China, ha superado a Tesla, convirtiéndose en el mayor fabricante mundial de vehículos totalmente eléctricos (VE). Este cambio refleja más que la fortuna de las dos compañías. El derrocamiento de Tesla demuestra cómo el sector chino de vehículos eléctricos, basado en densas redes de proveedores, una rápida iteración y un sólido apoyo político, está marcando la pauta para el resto del mundo.
Este cambio es aún más notable considerando que BYD apenas era conocido fuera de China hace una década. Ahora BYD está superando a sus competidores, entregando más de 595.000 vehículos eléctricos de batería en el cuarto trimestre del año pasado, superando los 495.000 de Tesla.
El momento del derrocamiento del fabricante estadounidense es crucial. Los fabricantes chinos de vehículos eléctricos se enfrentan a fuertes aranceles en Estados Unidos y otras partes de Occidente, lo que deja poco margen para vender allí, pero están ganando terreno en mercados como Sudáfrica y Brasil. El hecho de que BYD haya logrado un avance a pesar de estas barreras demuestra la resiliencia del sistema chino.
Los últimos resultados de Tesla, publicados la semana pasada, subrayaron este cambio. Sus ingresos cayeron un 3 por ciento interanual en 2025, la primera caída en ingresos anuales de su historia, lo que pone de relieve cómo el mercado de vehículos eléctricos se está inclinando hacia China.
¿Qué explica el liderazgo de BYD?. Ha superado a Tesla en gran medida porque está organizada para operar a gran escala. El grupo chino ha tomado el control de partes clave de la cadena de suministro de vehículos eléctricos, incluyendo minas, baterías y chips, lo que le otorga una velocidad inigualable en el diseño y la fabricación de sus autos. El modelo de integración vertical permite a BYD lanzar nuevos modelos al mercado con mayor rapidez y reducir drásticamente los costos de producción, manteniendo los precios más bajos que sus competidores.
BYD puede reducir el precio de sus autos sin reducir sus márgenes gracias a su base de costos ajustada. Esta ventaja en precios se ha vuelto más evidente a medida que el mercado de vehículos eléctricos madura, pasando de los primeros usuarios de nicho a los compradores más convencionales. Para el consumidor general, los precios más bajos son clave, mucho más importantes que las características premium que algunos fabricantes tradicionales utilizan para justificar sus precios más altos.

El modelo de integración vertical de BYD le permite lanzar nuevos modelos al mercado con mayor rapidez y reducir drásticamente los costos de producción, manteniendo los precios más bajos que sus competidores.

