WeRide afirma que su modelo global ha reducido drásticamente los costos para impulsar su expansión global, pero los inversores cuestionan si puede ofrecer una ventaja duradera.
WeRide, una de las tres grandes empresas chinas de robotaxi, ha reducido los costos de investigación y desarrollo (I+D) en «millones» de dólares estadounidenses mediante el uso de inteligencia artificial para entrenar a su flota en mundos virtuales, según declaró su director ejecutivo.
Si bien sus competidores también habían desarrollado modelos de IA que simulaban el mundo físico, los esfuerzos de WeRide destacaron al utilizar su modelo global Genesis para respaldar su estrategia de expansión global, afirmó Tony Han.
«Es la primera unión real entre la IA física y la IA generativa», declaró Han al South China Morning Post. Un desafío importante para la industria de los vehículos autónomos ha sido el alto costo asociado al desarrollo de algoritmos de conducción autónoma que puedan generalizarse en diferentes mercados y terrenos.
En particular, la baja tolerancia a los accidentes ha obligado a los algoritmos a entrenarse en numerosos casos extremos de baja probabilidad que ocurren en el mundo real, como lo demuestra un incidente reciente en EE.UU. donde un robotaxi de Waymo atropelló a pasajeros en un enfrentamiento policial.

Esto ha impulsado a muchas de las principales empresas de la industria, como Waymo y Tesla, a recurrir a modelos de IA en su búsqueda de reducir los costos unitarios para impulsar la expansión de su flota.

