El gigante tecnológico afirmó que es la primera vez que observa la participación de la IA en un «ataque de día cero», el cual aprovecha una vulnerabilidad de la que la empresa no tenía conocimiento.
«Creemos que esto es la punta del iceberg», declaró un analista de seguridad de Google. Tanto los expertos como las propias empresas de IA han advertido sobre el peligro que los sistemas avanzados de inteligencia artificial podrían representar para las defensas cibernéticas; Anthropic, de hecho, pospuso el lanzamiento de su modelo más reciente precisamente por esa razón.
Si bien tales temores podrían llevar a Estados Unidos y a China —feroces rivales tecnológicos— a entablar conversaciones sobre la seguridad de la IA, Beijing tiene escasos incentivos para frenar su ritmo.

