El stand de Kuaishou en la feria AWE 2025 de Shanghái, el 20 de marzo de 2025.
Los gigantes chinos de Internet están trascendiendo cada vez más el ámbito del software para adentrarse en el diseño de semiconductores. Apuestan a que los chips de desarrollo propio les otorgarán un mayor control sobre la infraestructura informática, en un contexto marcado por el aumento de las cargas de trabajo de inteligencia artificial y las tensiones geopolíticas que dificultan el acceso a tecnología extranjera avanzada.
Kuaishou, el gigante de los vídeos cortos, es la última empresa en sumarse a esta tendencia: su filial de chips, TranStreams, recaudó esta semana una cantidad no revelada en una ronda de financiación Serie A+ liderada por QF Capital, según ITJuzi.com, una plataforma local de datos sobre empresas emergentes.
Entre los participantes en la ronda figuraron un vehículo de inversión respaldado por el Estado —vinculado al Fondo de Innovación Científica y Tecnológica de Beijing—, la división de capital riesgo de Baidu y XGD, un proveedor de tecnología de pagos digitales con sede en Shenzhen.
Ni Kuaishou ni TranStreams respondieron a una solicitud de comentarios el jueves.
Esta financiación pone de manifiesto la creciente confianza de los inversores en un sector que ha atraído a empresas como ByteDance, Baidu y Alibaba Group Holding. Estas compañías buscan reducir los costes informáticos a largo plazo y disminuir su dependencia de proveedores externos mediante el uso de semiconductores propios.

TranStreams, con sede en Beijing, tiene sus orígenes en la unidad de computación heterogénea y chips que Kuaishou creó en 2018. La empresa se escindió en marzo de 2024 con el objetivo de potenciar su sistema en chip (SoC) SL200, destinado al procesamiento de vídeo y a la inferencia de inteligencia artificial.

