La nueva hoja de ruta de Beijing para el comercio minorista hacia 2030 apuesta por la paridad de precios y las experiencias sociales para combatir la tendencia de los consumidores a optar por productos más económicos (“trading down”), en un momento en que el crecimiento del sector registra su ritmo más lento desde la pandemia.
Ante la desaceleración del crecimiento de las ventas minoristas en mayo —que marcó su ritmo más lento desde diciembre de 2022— y la persistente debilidad en la venta de artículos de alto valor durante el mes pasado, Beijing ha intervenido para revitalizar a los minoristas tradicionales que enfrentan una intensa competencia de precios por parte de las plataformas de comercio electrónico.
El jueves, el Ministerio de Comercio, junto con otras ocho autoridades competentes, publicó directrices para acelerar el desarrollo innovador del sector minorista. El documento traza una estrategia de competencia diferenciada entre los minoristas en línea y los físicos, e incluye planes para establecer un sistema de precios más racional en los próximos años.
Esta hoja de ruta surge en un contexto marcado por el fenómeno del “trading down” (cambio hacia opciones más baratas), una tendencia que surgió durante la pandemia de COVID-19 y ha persistido a lo largo de 2026. Este comportamiento lleva a los consumidores a cambiar marcas “Premium” por alternativas de menor precio, o simplemente a comprar menos, debido a la incertidumbre económica o a una menor renta disponible.
«Impulsado por redes logísticas altamente eficientes y plataformas de comercio electrónico que presionan al máximo los márgenes de beneficio de los vendedores, el comercio minorista en línea ha mantenido un crecimiento más rápido en los últimos años», señaló Zhou Changqing, director general de la consultora Retail China, con sede en Beijing.
Para impulsar el crecimiento del consumo y modernizar el sector, las directrices —vigentes hasta 2030— estipulan que China se esforzará por transformar los espacios comerciales físicos en destinos que ofrezcan compras, experiencias inmersivas y entretenimiento social.
Por otro lado, el gobierno busca garantizar que las plataformas en línea mantengan una amplia gama de productos y operen cumpliendo con la normativa vigente.

