La Cámara de Representantes de EE.UU. ha aprobado un proyecto de ley que prohíbe al ejército utilizar robots chinos, mientras Washington intensifica las restricciones a la tecnología de fabricación china.
El escrutinio estadounidense sobre la tecnología china ha llegado a un nuevo ámbito, ya que los legisladores de Washington avanzan en una ley de defensa que prohíbe al ejército desplegar robots humanoides de fabricación china.
La Cámara de Representantes de EE.UU. ha aprobado la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA, por sus siglas en inglés), un proyecto de ley anual sobre política militar que incluye disposiciones para restringir el uso de sistemas autónomos extranjeros debido a preocupaciones sobre seguridad nacional y privacidad de datos.
Según la Sección 163 del proyecto de ley, el Pentágono tendría prohibido adquirir, arrendar u operar sistemas robóticos humanoides específicos vinculados a «adversarios extranjeros» designados, entre ellos China, Rusia e Irán.
Si bien el proyecto de ley de defensa incorpora elementos clave de la propuesta legislativa GUARD (*Guarding the US Against Adversarial Robotics Dominance* o «Protección de EE.UU. frente al dominio de la robótica adversaria») —presentada el verano pasado por el representante John Moolenaar, presidente de un comité especial de la Cámara centrado en la competencia con China—, excluye las medidas más drásticas de dicha propuesta.
Bajo el marco completo de la ley GUARD, los sistemas chinos humanoides y los cuadrúpedos tipo «perro robot» serían evaluados para su inclusión en la «Lista de Equipos Cubiertos» (*Covered List*) de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC). Tal designación privaría a las máquinas de sus licencias de comunicación inalámbrica, prohibiendo de facto su venta comercial en el mercado estadounidense.
Al limitar la Sección 163 estrictamente a las adquisiciones militares, los legisladores han dejado intactas, por el momento, las ventas comerciales.

