Estas nuevas autorizaciones acercan al sector global de los «robotaxis» a un mercado que, según las previsiones, alcanzará el billón de dólares estadounidenses para 2040.
China ha otorgado nuevos permisos de conducción autónoma al fabricante de vehículos eléctricos (VE) Xpeng y a una empresa conjunta de Volkswagen en el país, lo que intensifica la carrera por la comercialización entre las firmas chinas de conducción autónoma y la estadounidense Tesla.
Xpeng podrá ahora llevar a cabo «operaciones de demostración» de sus taxis autónomos —denominados «Yoyo»— en la capital de la provincia de Guangdong, en el sur de China, gracias a una licencia concedida recientemente, según informó la empresa este lunes a través de sus redes sociales.
Esta licencia, que permite a los «robotaxis» transportar pasajeros de pago, se considera la última gran prueba para los operadores de flotas antes de obtener la aprobación regulatoria definitiva para sus operaciones comerciales.

