Una incertidumbre clave es cómo se verían afectadas las tecnologías de IA de «pesos abiertos» (open-weight) por los controles propuestos.
Las empresas chinas de semiconductores y tecnología han reportado un crecimiento de hasta seis veces en sus beneficios no auditados del tercer trimestre. Este incremento responde a una enorme demanda de procesadores de fabricación nacional e infraestructura para inteligencia artificial, que se ha extendido a lo largo de la cadena de suministro en el marco de la apuesta del país por la autosuficiencia.
Yuanjie Semiconductor Technology, que cotiza en la bolsa de Shanghái, prevé que su beneficio neto trimestral se sitúe entre 403 y 453 millones de yuanes, lo que supone un aumento de entre el 579% y el 660% respecto al año anterior.
La compañía, fabricante de chips láser para comunicaciones ópticas, señaló que la demanda proveniente de los centros de datos está impulsando los envíos y contribuyendo a mantener unos márgenes elevados.

