El fabricante del avión chino de fuselaje ancho, rival del Boeing 787 y del Airbus A350, está trabajando directamente con los reguladores, lo que, según los analistas, podría acelerar la certificación.
La Corporación de Aviones Comerciales de China (Comac) está acelerando la fase de diseño y pruebas de su avión de pasajeros de fuselaje ancho C929, concentrando sus recursos y movilizando a sus accionistas para lanzar el avión autóctono según lo previsto, o, potencialmente, antes de lo previsto.
Especialistas de la Administración de Aviación Civil de China (CAAC) han participado activamente en el desarrollo del C929, según ha podido saber el South China Morning Post. Personal del regulador nacional evalúa los diseños, ofrece retroalimentación y adelanta algunas revisiones de certificación mientras el avión toma forma.
“Las pruebas preliminares en túnel de viento han comenzado en los últimos meses, un hito inicial en la colaboración entre el regulador y Comac”, según una fuente cercana al asunto, que añadió que el trabajo conjunto sugiere un ritmo acelerado.
Las pruebas en túnel de viento son obligatorias por los reguladores globales, incluida la CAAC. Desempeñan un papel fundamental en el diseño de nuevas aeronaves, generando datos aerodinámicos para la evaluación estructural y de rendimiento que respaldará la certificación.
Las pruebas pueden realizarse con un prototipo, modelos a escala o piezas del fuselaje; no quedó claro qué método se utilizó para el C929.
Se espera que se revelen nuevos avances en el desarrollo del C929, la respuesta de China a las familias Boeing 787 y Airbus A350, en el Salón Aeronáutico de Singapur, cuyo inicio está previsto para el martes.

