Los avances en chips, equipos de fabricación de semiconductores y modelos de IA sacuden el mercado bursátil al amenazar la posición de los líderes actuales, según los inversores.
La creciente influencia de China en la cadena de suministro mundial de semiconductores está acelerando el desinfle del auge bursátil vinculado a la inteligencia artificial, ante la creciente expectativa de que la nación asiática desafíe a los gigantes tecnológicos extranjeros suministrando al mundo productos alternativos más económicos.
La salida a bolsa de ChangXin Memory Technologies (CXMT) en Shanghái, valorada en 9.800 millones de dólares, proporcionó a este fabricante chino de chips de memoria de acceso aleatorio dinámico (DRAM) capital para financiar su expansión de cuota de mercado tanto a nivel nacional como internacional, provocando una fuerte caída en las acciones de sus rivales: la surcoreana SK Hynix y la estadounidense Micron Technology.
Asimismo, una noticia sobre la entrega este año de máquinas de litografía ultravioleta profunda (DUV) de inmersión —de fabricación china— a los productores locales de chips sacudió el mercado de equipos de fabricación de semiconductores, ya que algunos inversores percibieron este avance como una amenaza para el dominio del fabricante holandés ASML.
Estos episodios se suman a la corrección del frenesí bursátil en torno a las acciones tecnológicas y de IA a nivel mundial, las cuales ya venían sufriendo caídas debido a la creciente inquietud sobre si los enormes gastos de capital generarán flujos de caja suficientes para justificar sus elevadas valoraciones.
Según los analistas, los avances de China en la frontera tecnológica deberían traducirse en una mayor oferta de sustitutos de bajo coste que remodelarán la industria, erosionando las ventajas y los márgenes de los líderes actuales.
«El mensaje para los inversores globales es que la inversión en IA se está convirtiendo en un escenario de dos vertientes», afirmó Gary Dugan, director ejecutivo de The Global CIO Office. «Las plataformas y los líderes de chips estadounidenses siguen acaparando la mayor parte de los beneficios, pero China está creando competidores atractivos para la inversión capaces de comprimir los márgenes futuros y alterar las premisas sobre la cadena de suministro».
A estas preocupaciones se suma el hecho de que China también está acortando distancias con Estados Unidos en el desarrollo de modelos de IA. Kimi K3, el modelo de pesos abiertos con 2,8 billones de parámetros lanzado recientemente por la “startup” Moonshot AI, iguala casi por completo el rendimiento de los modelos más sofisticados de OpenAI y Anthropic.

