Los analistas señalan que se acumulan indicios de exceso en el mercado de IA, con OPV disparadas y valoraciones infladas que evocan las subidas que llevaron a máximos históricos del mercado.
El mercado global de inteligencia artificial muestra señales que recuerdan a máximos históricos del mercado, con empresas ganadoras que superan ampliamente al mercado en general y una gran cantidad de OPV de gran tamaño en proceso.
Según Bank of America, la brecha entre las acciones sobrevaloradas y las más baratas ha alcanzado extremos vistos solo antes del estallido de la burbuja puntocom en marzo de 2000.
Al mismo tiempo, el ritmo de nuevas salidas a bolsa igualaba el de las subidas previas a las caídas de 2000 y 2008, según inversores como SPI Asset Management y The Global CIO Office.
Estos indicios han aumentado la inquietud de los inversores sobre si el repunte de la IA podrá mantenerse tras la brutal venta masiva de acciones tecnológicas del viernes, provocada por el temor a un endurecimiento de la política monetaria y una excesiva concentración de posiciones.
El índice Nasdaq-100 se ha estancado esta semana, ya que los inversores se han decantado por acciones de baja valoración, mientras que el Kospi de Corea del Sur —en el centro de la euforia asiática por la IA— ha caído más del 10% desde su máximo histórico, en medio de las ventas extranjeras y el desmantelamiento de las apuestas apalancadas por parte de los inversores locales.
«La narrativa de la IA empieza a parecerse menos a una historia de productividad impecable y más a un mercado sobrevalorado», afirmó Stephen Innes, socio director de SPI Asset.


