Volkswagen, que en su día poseía el 50% del mercado automovilístico chino, ha invertido 3.000 millones de euros en su mayor centro de I+D fuera de su país de origen, en Hefei.
Volkswagen está haciendo una gran apuesta en China, el mercado automovilístico más grande y uno de los más competitivos del mundo. La pregunta es si tendrá éxito.
El fabricante de automóviles alemán, que en su día dominó el mercado con una cuota superior al 50%, ha invertido 3.000 millones de euros (3.500 millones de dólares) en un extenso centro de investigación y desarrollo —el más grande fuera de su país de origen— en Hefei, una discreta ciudad del centro de China con 10 millones de habitantes.
Esto supone un cambio radical con respecto a la forma en que los fabricantes de automóviles extranjeros operaron en China durante décadas, fabricando coches desarrollados en el extranjero y compartiendo su tecnología con socios locales. Esta estrategia ha sido desplazada por los competidores locales de rápido crecimiento, que han reducido drásticamente las ventas de las marcas extranjeras.
«Este modelo de negocio ya no existe», declaró Thomas Ulbrich, director de tecnología del Grupo Volkswagen en China.

En lo que Ulbrich denomina un cambio de paradigma, Volkswagen comenzó su última revisión de su enfoque en China en 2022.

