Los últimos competidores chinos en robótica, respaldados por capital de riesgo, están presentando máquinas cada vez más parecidas a los humanos para recepciones, tiendas y plantas de producción.
La industria robótica china se está convirtiendo en una carrera armamentística de robots humanoides, a medida que las startups, tras importantes rondas de financiación, lanzan nuevos robots en un intento por superar a los gigantes tecnológicos en su implementación en el mundo real.
Noetix Robotics, con sede en Beijing, presentó esta semana a Hobbs W1, un robot humanoide de servicio con un rostro femenino realista, un corte de pelo bob negro y manos diestras, en un momento en que una nueva ola de empresas respaldadas por capital de riesgo apuesta por diseños cada vez más parecidos a los humanos.
Noetix presentó a Hobbs W1 como su robot más parecido a un humano hasta la fecha.
El humanoide combina un rostro de tono de piel natural y expresivo con un cuerpo plateado metálico que parece tener la silueta de una falda hasta los tobillos, junto con manos de seis grados de libertad (6-DoF) diseñadas para una manipulación precisa.
En un video publicado en la plataforma china de videos Bilibili, la compañía presentó a Hobbs W1 como un robot de servicio «integral» capaz de realizar tareas de recepción y guiar a los visitantes.
Noetix afirmó que el humanoide puede reconocer emociones, mantener conversaciones naturales y operar en entornos profesionales como la hostelería, el comercio minorista y las oficinas corporativas.

