Beijing priorizará la seguridad energética mediante proyectos a gran escala y una mayor autosuficiencia regional, a medida que aumentan los riesgos nacionales e internacionales.
China se ha comprometido a perfeccionar su estrategia energética e impulsar importantes proyectos de ingeniería durante los próximos cinco años, priorizando la seguridad energética en su nuevo plan de desarrollo.
La Administración Nacional de Energía anunció el lunes que introducirá un nuevo marco de desarrollo este año, junto con una serie de planes sectoriales, al iniciar Beijing su último período de planificación quinquenal. “El entorno interno y externo para la construcción del nuevo sistema energético de China está experimentando cambios profundos y complejos”, declaró Ren Yuzhi, jefe del departamento de planificación de la administración, en un comunicado.
Citó la creciente fragmentación geopolítica en el comercio energético mundial y los riesgos internos, como el aumento de las condiciones climáticas extremas, como amenazas a la seguridad, junto con los rápidos cambios tecnológicos que están transformando el sector.
Para responder a estos cambios, la administración se comprometió a mejorar los flujos energéticos y modernizar la infraestructura nacional. Para impulsar la autosuficiencia en las regiones orientales, afirmó que su objetivo es que el suministro local cubra más del 70% del aumento previsto de la demanda energética en esas zonas durante los próximos cinco años.
Las regiones costeras de China, con una alta demanda energética, han dependido durante mucho tiempo de las importaciones de energía y la transmisión a larga distancia desde las regiones occidentales del país, ricas en recursos pero escasamente pobladas.

