El auge de los acuerdos de licencia externa genera un debate sobre qué empresas chinas podrían ser las primeras en irrumpir en los mercados internacionales con sus propias marcas.
Según analistas políticos y del sector, se espera que varias empresas chinas de biotecnología comercialicen medicamentos en Europa y Estados Unidos bajo sus propias marcas en los próximos 10 a 15 años.
En medio del auge de las licencias externas de fármacos en fase inicial en China, han surgido debates entre inversores y analistas sobre cuándo —y qué— empresas chinas de biotecnología comenzarán a vender sus propios medicamentos a nivel internacional.
Los acuerdos de licencia externa generalmente se refieren a la concesión por parte de una empresa a otra de los derechos exclusivos para desarrollar, fabricar y comercializar un fármaco en fase inicial, a cambio de pagos iniciales, primas por hitos y regalías sobre las ventas futuras.
Los mercados internacionales constituyen el segmento más lucrativo de la cadena de valor farmacéutica global, siendo Estados Unidos el mercado farmacéutico más rentable del mundo. Las farmacéuticas cobran a los pacientes y aseguradoras estadounidenses precios más altos que en otros países por los mismos medicamentos, y el país, que representa menos del 5% de la población mundial, financia aproximadamente tres cuartas partes de las ganancias farmacéuticas globales, según una orden ejecutiva publicada por la Casa Blanca en mayo de 2025.
Si bien China cuenta con numerosas empresas consolidadas y emergentes en el desarrollo de fármacos, Jiangsu Hengrui Pharmaceuticals, CSPC Pharmaceutical Group y Hansoh Pharmaceutical son las principales candidatas de los analistas para incursionar en los mercados internacionales.
Se espera que Hengrui, CSPC y Hansoh compitan con gigantes globales como la estadounidense Pfizer, la multinacional suiza Roche y la farmacéutica anglo-sueca AstraZeneca.

