El dominio de la empresa líder holandesa en equipos de fabricación de chips no corre peligro ante el impulso de China en litografía, a menos que intervenga Estados Unidos.
Aunque crece la inquietud en Occidente ante un posible avance en los equipos chinos de fabricación de chips, las máquinas de producción nacional no constituyen la mayor amenaza para el líder del sector, ASML, según los analistas.
Las acciones de la firma holandesa cayeron más de un 8% en un momento dado del lunes en Estados Unidos antes de cerrar con un descenso del 5,8%, tras publicarse en “The Information” que China había comenzado a fabricar máquinas de litografía ultravioleta profunda (DUV) de inmersión de desarrollo propio a través de una empresa respaldada por el Estado en Shanghái.
China produciría unas cinco unidades DUV este año y cerca de 20 en 2027, según informó “The Information” citando fuentes anónimas. Se esperaba que los primeros sistemas se destinaran a Semiconductor Manufacturing International Corporation (SMIC), Hua Hong Semiconductor y al fabricante de chips de memoria ChangXin Memory Technologies (CXMT), indicaba el informe.
Si bien la noticia impulsó el martes un repunte de las acciones relacionadas con la litografía en los mercados de China continental —llevando a empresas como Zhangjiang Hi-Tech, Yongxin Optics, Highly Group y Wavelength Opto-Electronic a alcanzar sus límites diarios de cotización—, los observadores del sector pidieron cautela respecto al avance anunciado.
Fabricar una máquina a nivel nacional no es lo mismo que certificarla para una producción comercial continua, señaló Paul Triolo, socio y responsable de política tecnológica en DGA-Albright Stonebridge Group.
«Producir máquinas con la complejidad de la litografía DUV de inmersión que sean comercialmente viables y funcionen las 24 horas del día, los siete días de la semana, durante todo un año, es algo muy difícil», afirmó.

