Xiaomi redujo su última previsión de envíos entre 10 y 70 millones de unidades, mientras que Transsion redujo su objetivo entre 30 y 45 millones de unidades.
Los fabricantes chinos de smartphones están sufriendo las consecuencias de la escasez mundial de memoria, recortando sus objetivos de envíos para 2026 en decenas de millones de unidades, según fuentes de la cadena de suministro del sector.
Xiaomi, el gigante de los smartphones y vehículos eléctricos con sede en Beijing, recortó su última previsión de envíos para este año entre 10 y 70 millones de unidades en su guía para proveedores upstream, según una fuente. Esto se suma al objetivo de 180 millones de unidades que la compañía se había fijado en el cuarto trimestre del año pasado, añadió la fuente.
Transsion, fabricante de teléfonos móviles económicos con sede en Shenzhen, redujo su objetivo anual de envíos en 30 millones, hasta 45 millones de unidades, tras haber previsto inicialmente una producción de unos 115 millones, según la fuente.
Estos objetivos se ajustarán en función de las condiciones del mercado, añadió la fuente, añadiendo que «Transsion y Xiaomi han sido las más afectadas [por el aumento de los costes de la memoria]».

El posible recorte en los envíos de smartphones se produce en un contexto en el que los fabricantes de smartphones se enfrentan a un «superciclo» en el sector global de la memoria. Los tres principales proveedores del mundo (Samsung Electronics, SK Hynix y Micron Technology) están reorientando su capacidad para aplicaciones de inteligencia artificial, lo que ha provocado una restricción del suministro de productos de consumo.

