Xiaomi apuesta fuerte por las tecnologías clave, incluyendo los sistemas operativos, para posicionarse como un actor clave en el sector de la tecnología avanzada en medio del impulso a la autosuficiencia de China.
Xiaomi redobla su apuesta en su plan quinquenal para tecnologías clave, incluyendo chips, inteligencia artificial y sistemas operativos, con el objetivo de posicionarse como un actor clave en el sector de la tecnología avanzada en medio del impulso a la autosuficiencia de China, mientras que competidores como Li Auto y Xpeng aceleran su avance hacia la robótica humanoide.
Lei Jun, fundador, presidente y director ejecutivo del gigante de teléfonos inteligentes y vehículos eléctricos con sede en Beijing, afirmó el martes que las empresas tecnológicas privadas deben intensificar la inversión en tecnologías clave y acelerar la comercialización de la innovación.
«La mayor ventaja de las empresas privadas es su proximidad al mercado y a los usuarios», declaró Lei en una entrevista con el servicio estatal de noticias China News Service. «Pueden responder con rapidez y aplicar rápidamente las nuevas tecnologías a situaciones reales, creando productos y soluciones escalables».
Xiaomi ha invertido más de 100.000 millones de yuanes (14.500 millones de dólares estadounidenses) en investigación y desarrollo durante los últimos cinco años, logrando avances en chips de desarrollo propio y otras tecnologías clave, según el informe.
Las declaraciones de Lei coincidieron con las que realizó en una ceremonia de premios de la compañía el mes pasado, donde afirmó que Xiaomi esperaba integrar su chip, sistema operativo y un gran modelo de IA de desarrollo propio en un solo dispositivo este año. En dicho evento, Lei prometió 200 mil millones de yuanes durante los próximos cinco años en investigación tecnológica esencial, con el objetivo de lograr avances en áreas fundamentales como chips, sistemas operativos e inteligencia artificial, a la vez que impulsa la innovación en robótica.

La entrevista de Lei se produjo aproximadamente un año después de que el presidente Xi Jinping se reuniera con destacados empresarios tecnológicos privados, como parte de un esfuerzo más amplio de Beijing para impulsar la confianza del sector privado y reforzar la resiliencia en su rivalidad tecnológica con Estados Unidos.

