Alibaba, ByteDance y otros gigantes tecnológicos chinos encabezan el número de trabajos presentados en la conferencia, disipando las preocupaciones sobre el impacto de la geopolítica en la participación.
Las empresas tecnológicas y los investigadores chinos acudieron en gran número a una de las principales conferencias mundiales sobre inteligencia artificial, a pesar de las crecientes dudas sobre si evitarían el evento como consecuencia de las tensas relaciones entre Beijing y Washington.
Los trabajos con colaboradores de la China continental y Hong Kong representaron más del 51 por ciento de las propuestas aceptadas, en comparación con poco menos del 32 por ciento proveniente de Estados Unidos, según estadísticas recopiladas a partir de las afiliaciones listadas en los 5.355 trabajos aceptados en la Conferencia Internacional sobre Representaciones de Aprendizaje (ICLR) de este año.
La ICLR, junto con la Conferencia sobre Sistemas de Procesamiento de Información Neural (NeurIPS) y la Conferencia Internacional sobre Aprendizaje Automático (Machine Learning), es considerada una de las conferencias más destacadas en el ámbito de la IA y la neurociencia computacional.
El evento de este año, celebrado en Río de Janeiro del 23 al 27 de abril, recibió cerca de 19.000 propuestas, con una tasa de aceptación del 28 por ciento.
La fuerte presencia china en la ICLR se produce después de que varios organismos profesionales importantes de China instaran a los investigadores nacionales a boicotear la NeurIPS. El llamamiento surgió después de que los organizadores de la NeurIPS publicaran una nueva política que parecía prohibir la participación de entidades sancionadas por Estados Unidos.

Si bien la Fundación NeurIPS aclaró posteriormente que su política no incluía a las principales empresas chinas de IA, como Huawei Technologies, la disputa suscitó interrogantes sobre si las instituciones chinas reducirían su participación en las conferencias internacionales de inteligencia artificial.

