Huaqiangbei está atrayendo de nuevo a comerciantes y turistas extranjeros en busca de los últimos *gadgets*.
Huaqiangbei —hogar del mercado de electrónica más grande del mundo, situado en el centro tecnológico de Shenzhen, en el sur de China— se está reinventando como el escaparate mundial de la inteligencia artificial, atrayendo de nuevo a comerciantes y turistas extranjeros que acuden en busca de los últimos dispositivos tecnológicos.
Para los visitantes primerizos, como Abigail Slagveer, de Róterdam (Países Bajos), la inmensidad del mercado electrónico de Huaqiangbei resulta abrumadora.
«Llegué aquí hace una hora y media por aquella puerta principal», comentó, señalando una entrada situada a solo unos metros de distancia, en la primera planta del Huaqiang Electronics World, uno de los principales centros comerciales del distrito. «Y sigo atrapada aquí [entre los primeros puestos]».
Slagveer, que se encontraba buscando dispositivos para vender en su tienda en línea, acababa de pasar media hora en el puesto de Red Hoho AI, donde un dependiente de apellido Kurmanjan le mostró —hablando en inglés— baterías de aire y robots educativos impulsados por inteligencia artificial. La gerente, Tina Liu, intervino para destacar que, al ser los propietarios de la fábrica que produce dichos artículos, podían ofrecer el mejor precio.
Según Kurmanjan, compradores internacionales como Slagveer han regresado en mayor número durante el último año, siendo las temporadas de ferias comerciales las de mayor actividad para Huaqiangbei.
Esta tendencia se enmarca en el impulso más amplio que China ha dado en los últimos años para atraer de nuevo a los visitantes globales, ofreciendo entrada sin visado y ampliando los reembolsos de impuestos para estimular el consumo, revirtiendo así las restricciones impuestas durante la pandemia.


