Una medida sorpresiva sugiere que los chips estadounidenses podrían haber estado llegando a las filiales de empresas chinas con sede en lugares como Malasia.
El Departamento de Comercio de los EE.UU. tomó medidas este domingo para cerrar una posible laguna jurídica —creada hace un año— que podría haber permitido a las empresas exportar los chips más avanzados del mundo —tales como los sofisticados procesadores Rubin y Blackwell de Nvidia, así como el MI350x de AMD— a entidades chinas ubicadas fuera de China.
Esta directriz inesperada sugiere que los mejores chips de inteligencia artificial de Estados Unidos podrían haber estado llegando a las filiales de empresas chinas de IA con sede en lugares como Malasia durante casi un año, a pesar de los esfuerzos más amplios de EE.UU. por privar a las empresas chinas de los semiconductores necesarios para desarrollar capacidades críticas de IA.
La nueva directriz fue publicada este domingo en el sitio web del Departamento de Comercio de los EE.UU.
No está claro cuántos de estos chips se han exportado durante el año en que la administración Trump dejó la puerta abierta. Una fuente de la industria de chips, con profundo conocimiento de la cadena de suministro, estimó que la cifra se situaba en los cientos de miles.
En una directriz inusual emitida durante el fin de semana, el Departamento de Comercio declaró que haría cumplir los requisitos de licencia para los chips avanzados destinados a entidades con sede central en China, incluso cuando dichas entidades estuvieran ubicadas fuera de China.
El Departamento de Comercio no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

