Golfo han advertido que la sobrerregulación de la UE está frenando la actividad empresarial.
El presidente ejecutivo de ArcelorMittal escribió en el *Financial Times* que las normas sobre el comercio de emisiones perjudican a las industrias de alto consumo energético, mientras que el gobernador del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí afirmó que el entorno regulatorio disuadía a los inversores internacionales de inyectar más capital en el bloque.
Ninguna de estas figuras es imparcial, pero sus opiniones coinciden con un informe de 2024 elaborado por el expresidente del BCE, Mario Draghi, en el que se instaba a Europa a reducir drásticamente las restricciones legislativas para las empresas.
Según un análisis de EY, la inversión extranjera directa en la UE cayó un 7% en 2025, y cada vez más empresas señalan la sobrerregulación como un riesgo para sus negocios. Lejos de eliminar trabas, Bruselas parece estar añadiendo nuevas capas de regulación, habiendo endurecido en marzo los controles sobre la inversión extranjera directa.


