Al igual que el comercio marítimo hace siglos, la economía espacial se basa en viajes de alto riesgo y gran valor. Hong Kong aspira a convertirse en su centro neurálgico de seguros.
La reciente salida a bolsa de SpaceX, que batió récords, ha impulsado a la economía espacial hacia el ámbito financiero general; sin embargo, el sector espacial comercial de China continental —valorado en billones de yuanes— sigue estando notablemente infrasegurado. Los expertos del sector consideran que esta brecha representa una oportunidad única para Hong Kong.
En China continental, el único seguro obligatorio para las actividades espaciales comerciales es el de responsabilidad civil frente a terceros. Las coberturas para investigación y desarrollo, fabricación, pruebas, lanzamientos y operaciones en órbita siguen siendo, en gran medida, opcionales, según Li Zhizhong, académico de la Academia Internacional de Astronáutica.
No obstante, los fallos pueden acarrear enormes consecuencias financieras.
En 2023, la industria mundial de seguros espaciales abonó cerca de 1.000 millones de dólares estadounidenses en indemnizaciones por fallos imprevistos, a pesar de haber recaudado solo unos 550 millones de dólares en primas anuales, según la publicación especializada DatacenterDynamics. Dichas pérdidas han mantenido las primas en niveles prohibitivamente altos.

«Las primas estándar de los seguros para el lanzamiento de satélites suelen rondar el 15% del valor de la misión, mientras que la cobertura para los tres primeros lanzamientos de cualquier cohete recién desarrollado asciende a entre el 18% y el 20%», estimó Li.

