Las empresas tecnológicas chinas compiten a contrarreloj para implementar modelos de inteligencia artificial en robots, trasladando así el campo de batalla de la IA generativa desde los chatbots digitales hacia los sistemas físicos autónomos.
El modelo Qwen3.7-Max de Alibaba Group Holding, lanzado la semana pasada, incorpora capacidades de «llamada a herramientas» (*tool-calling*) que permiten al modelo de IA actuar como un cerebro digital para activar componentes externos de software y hardware. La compañía afirmó que el modelo podría utilizarse para controlar robots, orquestando acciones físicas tales como la navegación, la evasión de obstáculos y la planificación de tareas.
El gigante tecnológico también ha lanzado un conjunto de modelos de IA complementarios para la robótica, que incluye un agente para pinzas robóticas, un modelo de navegación y un sistema de visión-lenguaje diseñado para la interacción con el mundo físico.
Esto ocurre después de que la *startup* de IA encarnada Zeroth anunciara, a principios de este mes, que su humanoide M1 se había convertido en el primer robot de producción masiva en integrar el marco de agente de IA OpenClaw de Tencent Holdings, lo que permite a los grandes modelos de lenguaje interpretar el habla humana y traducirla de inmediato en movimientos robóticos.
La carrera por integrar el *software* de IA con el *hardware* robótico pone de relieve una evolución en el desarrollo de la inteligencia artificial.

«Los últimos años de desarrollo de grandes modelos de lenguaje se han centrado principalmente en resolver problemas del mundo digital», declaró Wu Bangyi, director de datos de la empresa tecnológica china Tianyu Shuke, según se citó en un informe del *Securities Daily* publicado el lunes.

