El caso se suma a la cantidad de criptoactivos confiscados acumulados por China, que prohíbe la comercialización de estos activos virtuales.
Los medios oficiales chinos informaron sobre los detalles de una ofensiva contra una operación de lavado de dinero relacionada con criptomonedas, lo que arroja luz sobre el panorama clandestino de las criptomonedas en China continental y el aumento de los esfuerzos de las autoridades para incautar criptoactivos.
Según un informe publicado la semana pasada por el Diario del Pueblo, que citó la sentencia de la Fiscalía Popular de Haidian de Beijing, un exejecutivo de apellido Feng malversó 140 millones de yuanes (19,5 millones de dólares) de su empleador, una empresa tecnológica. Posteriormente, utilizó ocho plataformas extranjeras de intercambio de divisas virtuales para convertir los fondos en bitcoin y otras criptomonedas.
Feng y sus cómplices emplearon una estrategia de mezcla de monedas para ocultar el origen de su dinero, convirtieron parte de sus criptomonedas a yuanes y luego transfirieron los fondos a sus cuentas bancarias en China continental.
Durante la investigación, el fiscal Li Tao, de la división de delitos de alta tecnología de la Fiscalía Popular de Haidian, reconstruyó todo el proceso de malversación, transferencia, lavado y división de los fondos para presentar cargos contra Feng y sus asociados, según el informe.
Se ordenó a Feng que entregara 90 bitcoins «ocultos» valorados en más de 11 millones de dólares estadounidenses según los precios actuales. Fue declarado culpable y condenado a más de 14 años de prisión.
El caso puso de relieve el creciente uso de criptomonedas para el blanqueo de capitales en China, donde las autoridades mantienen una estricta prohibición del comercio de criptomonedas y prohíben a su sistema bancario operar con estos activos virtuales.

