Abordar estos desafíos requerirá una acción coordinada de proveedores, usuarios finales y reguladores, según un funcionario.
China se ha comprometido a fortalecer la seguridad de la inteligencia artificial (IA), incluso mediante un nuevo marco de derechos de propiedad de datos, en un momento en que usuarios y empresas están adoptando rápidamente OpenClaw, una herramienta muy codiciada pero controvertida.
El lunes, Liu Liehong, director de la Administración Nacional de Datos, afirmó que la seguridad y el cumplimiento normativo se han convertido en desafíos fundamentales a medida que la IA se extiende por la industria y la vida cotidiana.
Durante su intervención en el Foro de Desarrollo de China, Liu mencionó desafíos que van desde disputas sobre derechos de autor de datos de entrenamiento y contenido generado por IA hasta amenazas a la seguridad como el envenenamiento de datos, un tipo de ciberataque que manipula modelos de IA.
“Con este fin, estamos estableciendo un marco sólido de derechos de propiedad de datos que define claramente los derechos y responsabilidades para el suministro, la circulación y el uso de datos”, afirmó Liu.
“Al mismo tiempo, estamos impulsando una solución integrada de gobernanza de seguridad que unifica las salvaguardas de datos, tecnología y red, proporcionando la sólida base de seguridad necesaria para escalar las aplicaciones de IA de forma responsable”.
La gestión de la seguridad para agentes de IA como OpenClaw, explicó Liu, seguirá los principios de “privilegio mínimo, defensa proactiva y auditoría continua”.
Señaló que abordar estos desafíos requerirá una acción coordinada de los proveedores de IA, los usuarios finales y los reguladores.

