El futuro del tratamiento de las enfermedades cerebrales podría residir en las tecnologías no invasivas, según Chongqing Haifu Medical Technology.
Las empresas biomédicas chinas que implementan tecnologías de vanguardia se están consolidando como serias competidoras del dominio occidental en la carrera por el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, en un mercado que podría alcanzar los 16 mil millones de dólares en la próxima década.
Estas empresas están desarrollando una variedad de enfoques, desde terapias celulares autólogas elaboradas con las propias células del paciente y productos celulares prefabricados hasta terapias génicas y ultrasonidos no invasivos, aunque muchos de estos candidatos aún se encuentran en las primeras fases de ensayos clínicos.
Muchos pacientes con enfermedad de Parkinson necesitan tomar levodopa —un fármaco desarrollado por primera vez en la década de 1960— y otros medicamentos que alivian los síntomas, pero no detienen la progresión de la enfermedad, y cuya eficacia disminuye con el tiempo, según la Asociación Estadounidense de la Enfermedad de Parkinson y un estudio de 2025 de la Fundación Parkinson.
Actualmente, las farmacéuticas chinas están logrando avances significativos, superando importantes obstáculos regulatorios y clínicos.
El ejemplo más reciente es la empresa emergente UniXell Biotechnology, con sede en Shanghái, que recibió la aprobación para ensayos clínicos en China en 2024 y en Estados Unidos en 2025 para UX-DA001, una terapia con células madre autólogas que utiliza las propias células del paciente para reemplazar las neuronas productoras de dopamina destruidas por la enfermedad de Parkinson.
Fundada en 2021, UniXell ha recaudado más de 300 millones de yuanes (44 millones de dólares estadounidenses) en rondas de financiación de clase A y A+, que contaron con el apoyo de fondos estatales, capital riesgo y el inversor farmacéutico Tasly Pharmaceutical, según anunció la compañía en febrero.

