SpaceX, la empresa de Elon Musk, intentó adquirir Cognition —una startup de programación asistida por IA— mientras busca alcanzar a OpenAI, Anthropic y Google en la carrera de la inteligencia artificial, según informó Bloomberg el miércoles citando fuentes cercanas al asunto.
Scott Wu, CEO de Cognition, desmintió la información poco después de su publicación; escribió en X que la noticia era inexacta y que Cognition «no está en venta», añadiendo que ambas compañías no han mantenido conversaciones al respecto.
La noticia surge pocos días después de la adquisición de Cursor —otra startup de programación con IA— por parte de SpaceX, un acuerdo que se cerró la semana pasada.
SpaceX adquirió xAI, la empresa de IA de Musk, a principios de este año. Posteriormente, salió a bolsa en una oferta pública inicial (OPI) de gran impacto en junio, alcanzando una capitalización de mercado cercana a los 2,3 billones de dólares en su punto máximo.
SpaceX ha convencido a los inversores de sus ambiciones en IA, que incluyen la futura construcción de centros de datos en el espacio. Sin embargo, el negocio de xAI se encuentra todavía en una fase relativamente inicial y ha quedado rezagado frente a sus competidores.
También ha tenido que lidiar con la propensión a la polémica de su chatbot Grok —incluyendo el incidente de «MechaHitler» el año pasado y los escándalos de este año relacionados con imágenes sexuales no consentidas— mientras intenta atraer a clientes corporativos.
La semana pasada, Musk comunicó a los empleados de SpaceX que, en unos «cuatro o cinco años, la IA representará el 99% del valor» de la compañía; no obstante, lograr tal hito requerirá que SpaceX genere muchos más ingresos derivados de la IA.
La programación asistida por IA ha surgido como una de las vías más claras para monetizar esta tecnología. El crecimiento meteórico de Anthropic, impulsado en gran medida por Claude Code, es prueba de ello. La incorporación de Cursor formaba parte de esa estrategia, y ambas empresas ya colaboraban antes de que se cerrara la adquisición. Este mes, Cursor y SpaceX lanzaron conjuntamente Grok 4.6, un nuevo modelo que obtiene mejores resultados en pruebas de rendimiento (*benchmarks*) de programación y tareas complejas de agentes autónomos de múltiples pasos.
Sumar a Cognition y a su agente de programación Devin —junto con una cartera de clientes corporativos que incluye a Mercedes-Benz, Citi y Goldman Sachs— habría proporcionado a SpaceX otra vía para reforzar su apuesta por la programación con IA y competir por clientes empresariales. Bloomberg informa que las negociaciones del acuerdo ya no están activas, pero que las empresas siguen discutiendo una posible colaboración; concretamente, que Cognition utilice la capacidad de computación de SpaceX, la cual esta última vende a otros actores del sector de la IA, como Anthropic, mientras no necesite dicha capacidad para sí misma. Wu no se refirió a este punto concreto al desmentir la información.
Cognition sigue siendo una de las mayores startups independientes de software de programación mediante IA que aún no ha sido absorbida por un gran fabricante de modelos de IA. A finales de mayo, la empresa cerró una ronda de financiación de 1.000 millones de dólares con una valoración *post-money* de 25.000 millones, y Bloomberg informa que ahora mantiene conversaciones preliminares para una nueva ronda que alcanzaría una valoración de 40.000 millones de dólares.
Cognition acaparó titulares el año pasado al adquirir los activos restantes de su competidora Windsurf, después de que Google DeepMind fichara al director ejecutivo y a los principales investigadores de dicha startup en una operación valorada en 2.400 millones de dólares, centrada en el talento y los derechos de licencia.
Tras la fusión, Cognition despidió a 30 empleados y ofreció indemnizaciones por cese voluntario a los 200 trabajadores restantes de Windsurf. Quienes decidieron quedarse se enfrentaron a estrictas exigencias operativas, como jornadas laborales de más de 80 horas semanales y la obligación de acudir a la oficina seis días a la semana.
Ese tipo de ética laboral propia de una situación de guerra no desentonaría en una empresa de Musk. El propio Musk ha declarado que trabaja hasta 120 horas semanales y que a menudo duerme en el suelo de la oficina o de la fábrica.
SpaceX y Cognition no respondieron a las solicitudes de comentarios.

