China completó con éxito el vuelo inaugural de un motor a reacción en miniatura ultraligero de desarrollo nacional, fabricado íntegramente con tecnología de impresión 3D. Este logro marca un gran avance en el diseño y la fabricación de sistemas avanzados de propulsión, según el desarrollador del motor.
La prueba de vuelo se llevó a cabo el martes en la región autónoma de Mongolia Interior, en el norte de China, alcanzando una altitud máxima de 4.000 metros. Demostró exhaustivamente la fiabilidad operativa y la estabilidad del motor en condiciones de vuelo reales, según informó Aero Engine Corporation of China (AECC) en un comunicado de prensa el miércoles por la noche.
El motor representa el primer turborreactor validado en vuelo de China, en la clase de empuje de 160 kilogramos, fabricado íntegramente mediante técnicas de fabricación aditiva (impresión 3D) con optimización topológica multidisciplinaria, según AECC.
«Este exitoso vuelo inaugural sienta una base técnica más sólida para la investigación y el desarrollo de futuros motores de aviación avanzados en China», declaró.
La innovación fundamental reside en la revolucionaria integración de metodologías de diseño avanzadas con las capacidades de impresión 3D, lo que llena un vacío crucial a nivel nacional en la aplicación de esta tecnología específica en la ingeniería de motores completos, señaló AECC. El equipo de investigación fue pionero en la aplicación de la optimización topológica multidisciplinar, específicamente diseñada para la impresión 3D. Este enfoque, junto con el diseño integrado de componentes, permitió una drástica reducción del peso total del motor y una mejora significativa en las métricas de rendimiento críticas, según la corporación.
Antes del vuelo, el motor ya se había sometido y superado rigurosas pruebas de verificación en tierra para garantizar que su rendimiento cumple con todos los objetivos y que su vida útil validada es suficiente.

