Un creciente impulso exportador de los fabricantes chinos de VE busca absorber el exceso de capacidad y obtener mayores ganancias a medida que se desvanecen los incentivos.
Los fabricantes chinos de vehículos eléctricos (VE) están enviando cada vez más sus autos al extranjero para impulsar las ventas internacionales ante una recesión prevista en su mercado local, según analistas, a medida que Beijing elimina gradualmente incentivos como las exenciones fiscales y los subsidios en efectivo.
Los fabricantes de automóviles, que pueden disfrutar de un margen neto de 20.000 yuanes por vehículo al vender sus autos fuera de China continental, están lanzando más modelos y adentrándose en territorios inexplorados para buscar una alta rentabilidad.
Leapmotor, respaldada por Stellantis y una de las ensambladoras chinas de vehículos eléctricos con mayor crecimiento en ventas este año, anunció esta semana que dos de sus modelos debutarán en Brasil y Chile a través de una amplia red de ventas.
Sus SUV C10 y B10 se exhibirán en 36 concesionarios en 27 ciudades brasileñas para finales de este año, mientras que se venderán en cinco tiendas en Chile, según informó la compañía con sede en Hangzhou en un comunicado.
“Próximamente, Leapmotor ampliará su presencia en otros mercados sudamericanos, como Argentina, Colombia y Ecuador”, afirmó. “Tendremos presencia en todos los mercados clave del continente”.
La compañía no reveló sus objetivos de entrega en Sudamérica.

